Alarma de incendio

Imaginemos que tenemos un sistema de detección de incendios en casa y salta la alarma de una habitación. Nuestra reacción lógica sería comprobar que efectivamente hay un incendio y acto seguido sofocarlo. 
Ahora, pensemos en nuestro cuerpo como una casa y la espalda una habitación. El dolor de espalda equivale a una alarma del sistema y al tomar medicamentos (antiinflamatorios, calmantes y relajantes musculares) conseguimos anular la alarma pero no sofocar el incendio. 
Recientes estudios demuestran que el uso de fármacos tipo antiinflamatorios y relajantes musculares no ayudan a curar los dolores de espalda, así como otros métodos usados tradicionalmente como el reposo en cama. 
Gracias a una mayor información y conocimiento, cada vez más mis pacientes me comentan que son reacios a tomar ciertos fármacos y buscan métodos naturales para aliviar sus dolores de espalda.
En esta línea, los estudios que he mencionado, indican que los fármacos hay que reservarlos para las fases de dolor más fuertes y tomarlos de manera puntual sin excederse en el tiempo, ya que los efectos secundarios son muchos y la probabilidad de que el dolor se cronifique es alta. También demuestran, que si durante un episodio de dolor de espalda, evitamos el reposo manteniendo todo lo que podamos la actividad física, acortaremos la duración del dolor y podremos recuperar antes la normalidad. 

Bajo mi punto de vista, cuando tenemos dolor deberíamos buscar el incendio para sofocarlo y no simplemente apagar la alarma.

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